← Recorrido en auto por Daly City y South SF
Grand Avenue Historic Downtown
Parada — la calle principal del pueblo-empresa que construyó el “Beef Trust”, hoy alimentando a trabajadores que usan la pipeta en vez del cuchillo.
Datos clave
- La South San Francisco Land and Improvement Co. se constituyó en 1890 para un centro de empacado de carne
- La Western Meat Company de Gustavus Swift abrió frente a la bahía en 1892
- La ciudad se constituyó en 1908; después llegaron la industria del acero y los astilleros de guerra
- El ayuntamiento de 1920 es el Recurso Histórico N.º 1 de la ciudad
Transcripción de la narración
Estaciónate donde puedas por Grand Avenue y camínala un poco, porque esta modesta calle principal es la puerta de entrada de un pueblo que fue, literalmente, fabricado. South San Francisco no fue una aldea que creció — fue un plan de negocios. En mil ochocientos noventa se constituyó una empresa con el propósito expreso de construir un centro de empacado de carne allá en la orilla plana de la bahía, financiado por los gigantes empacadores de Chicago a los que la gente llamaba el “Beef Trust”, el trust de la carne. Pusieron los mataderos junto al agua, y trazaron esta cuadrícula de calles para alojar a los hombres que iban a trabajarlos.
Grand Avenue es donde esos trabajadores gastaban su sueldo. El ayuntamiento de mil novecientos veinte todavía preside a una cuadra de aquí — el Recurso Histórico Número Uno del pueblo, de la época en que este era un lugar que mataba, enlataba y embarcaba. Después del empacado de carne vino el acero, y luego, en la Segunda Guerra Mundial, unos astilleros que echaban los barcos de costado a la bahía porque la dársena era demasiado angosta para hacerlo de otro modo. Durante casi un siglo, todo en esta calle olía a industria.
Camínala ahora y asómate a las vitrinas. Los locales alimentan a trabajadores muy distintos — porque la tierra plana y barata junto a la bahía que un día atrajo a los empacadores de carne atrajo algo completamente diferente en nuestros tiempos, y ese es el último acto de todo este recorrido. Los que hoy almuerzan en Grand Avenue tienen las mismas probabilidades de pasar la tarde con una pipeta que con un cuchillo de carnicero. La misma calle, la misma lógica — tierra barata junto a una gran ciudad — un siglo completamente distinto. De vuelta al auto; bajamos a esa orilla plana de la bahía para ver qué reemplazó a los mataderos.