Kani Dōraku's crab & Dōtonbori's giant signs

Un cangrejo de seis metros que te saluda moviendo las patas, y la razón por la que aquí todas las tiendas gritan.

Kani Dōraku's crab & Dōtonbori's giant signs
Crédito de la foto: Satsuka_Osaka / Mapillary (CC BY-SA 4.0). Todos los créditos de imágenes.

Datos clave

Transcripción de la narración

Mira hacia arriba, a tu derecha, y un cangrejo del tamaño de un coche pequeño te saluda moviendo despacio las patas. Ese es Kani Dōraku —un restaurante de cangrejo— y ese monstruo sobre la puerta es su carta de presentación. Mide unos seis o siete metros de ancho, sus patas y sus ojos de verdad se mueven, y es la mascota no oficial de esta calle desde los años sesenta. El cangrejo que estás viendo es un modelo de 1996; hace mucho más tiempo que hay uno aquí.

Pero el cangrejo es solo el miembro más ruidoso de todo un zoológico. Esta es la verdadera seña de identidad de Dōtonbori: no la comida, los letreros. Un dragón dorado gigante se enrosca sobre un local de ramen un poco más adelante. Un pulpo descomunal marca un museo del takoyaki. La lógica es puro Osaka: si tu letrero no mide tres pisos y no se mueve, ¿por qué iba nadie a mirarlo?

Antes había uno más: un pez globo gigante, la mascota de un famoso restaurante de fugu llamado Zuboraya, que colgó sobre la calle durante generaciones. Cerró para siempre en 2020, y el pez globo se descolgó de noche. Así que, si venías con la ilusión de verlo, ya es solo un recuerdo. El cangrejo, en cambio, sigue saludando. Sigamos.

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