Ebisu-bashi & the Glico Running Man
Un corredor luminoso, con los brazos en alto en señal de victoria, desde los años treinta: haz la pose; todo el mundo la hace.
Datos clave
- El Ebisu-bashi es el icónico puente central y punto de encuentro de Dōtonbori; el tramo actual se reconstruyó en 2007.
- El letrero del «Hombre Glico» —un corredor con los brazos en alto en señal de victoria— iluminó por primera vez el canal en los años treinta. Hoy va por su sexta generación, una pantalla LED encendida en 2014.
- Los viajeros posan debajo, con los brazos en alto, imitando al corredor.
- El puente y el barrio han aparecido en la pantalla, desde Black Rain (1989), de Ridley Scott, hasta John Wick: Capítulo 4.
Transcripción de la narración
Aquí está: el centro de todo. El Ebisu-bashi, el puente que todos tienen en mente cuando dicen «Dōtonbori», y encima de él, el letrero que todos tienen en mente cuando dicen «Osaka»: el Hombre Glico.
Mira hacia arriba y a un lado, y ahí está: un corredor, a media zancada, con los brazos lanzados hacia el cielo como si acabara de ganar. Lleva cruzando esa línea de meta, de una forma u otra, desde los años treinta. La versión que brilla esta noche es la sexta, pasada a ciento cuarenta mil ledes allá por 2014, pero la pose no ha cambiado en noventa años. Y aquí hay una regla, no escrita pero absoluta: te paras en este puente, lanzas tus propios brazos al aire y alguien saca la foto. Anímate. Todo el mundo lo hace.
El puente que pisas se reconstruyó en 2007, pero la gente lleva siglos quedando en un Ebisu-bashi: debe su nombre al cercano santuario de Ebisu, y ha sido un punto de ligue tan célebre que los locales lo apodaron «el anzuelo». Si todo esto te resulta raramente cinematográfico, con razón: este tramo ha salido en pantalla desde Black Rain, de Ridley Scott, hasta John Wick. Estás parado en la foto de portada de Osaka. Saca tu toma y sigamos hacia el este.