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Mob Museum
Un juzgado de 1933 que albergó las audiencias contra la mafia — y guarda el muro real de la Masacre de San Valentín de Chicago.
Datos clave
- El Mob Museum ocupa un antiguo juzgado federal y oficina de correos construido en 1933; ese juzgado albergó una de las audiencias sobre crimen organizado del Comité Kefauver en noviembre de 1950.
- El museo abrió el 14 de febrero de 2012 — el Día de San Valentín, elegido como guiño a la Masacre de San Valentín.
- Entre sus piezas centrales está el muro de ladrillo real de la Masacre de San Valentín de 1929 en Chicago, trasladado al museo.
Transcripción de la narración
Mira a tu izquierda al pasar Stewart Avenue. A un par de cuadras del Boulevard, ese edificio neoclásico y digno con columnas es un antiguo juzgado federal de mil novecientos treinta y tres — y hoy es el Mob Museum, la historia oficial de los gánsteres que, honestamente, son coautores de toda esta ciudad. Te has pasado una hora manejando frente a sus hoteles; aquí es donde se guardan los recibos.
El edificio se ganó el papel. Allá por noviembre de mil novecientos cincuenta, este mismo juzgado albergó una de las audiencias Kefauver — la investigación televisada del Senado de Estados Unidos sobre el crimen organizado — así que se interrogó a la mafia en las mismas salas que ahora exhiben su historia. Y cuando el museo abrió, eligieron la fecha con un guiño: el catorce de febrero de dos mil doce. El Día de San Valentín.
Esa no es una elección al azar, por la pieza que está en el corazón de la colección. Adentro está el muro de ladrillo real de la Masacre de San Valentín de Chicago, de mil novecientos veintinueve — los ladrillos de verdad, con hoyos de bala y todo, enviados al desierto y reconstruidos.
Y aquí va un puentecito para quien ya ha hecho un recorrido con nosotros: si tomaste nuestro recorrido por el río de Chicago, estuviste apenas a kilómetro y medio de donde esos ladrillos vinieron originalmente. Dos ciudades, un muro — la mafia las conectó mucho antes que nosotros.
Sigue hacia el norte por Las Vegas Boulevard. A tu derecha, en el 770 norte, busca la siguiente parada — y es especial, porque es donde los letreros muertos de todo este recorrido van a vivir. Es el Neon Museum, y si tienes tiempo, es uno en el que de verdad puedes bajarte y caminar.