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Mussel Rock Park

Parada — donde la falla de San Andrés entra al mar, y un basurero sellado encima se volvió una rampa de parapente de talla mundial.

Mussel Rock Park
Crédito de la foto: MatthewKeys / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0). Todos los créditos de imágenes.

Datos clave

Transcripción de la narración

Bienvenido, y antes de empezar, una sola regla para todo el recorrido: esta narración se reproduce sola cada vez que llegas a una parada, así que la pantalla es para tu acompañante o para el estacionamiento, nunca para quien maneja. En algunas paradas te bajas del auto, como en esta; otras te las voy contando mientras pasas manejando, y te voy a decir “de paso” para que no andes buscando estacionamiento.

Ahora mira al oeste, hacia el océano. Estás parado sobre una de las costuras más importantes de todo el planeta. La falla de San Andrés corre justo al pie de estos acantilados y se mete derecho al mar — no pasa por San Francisco para nada; toca tierra, y vuelve a salir, aquí en Mussel Rock. La mañana del dieciocho de abril de mil novecientos seis, la falla se soltó, y las mejores estimaciones colocan el epicentro del gran terremoto de San Francisco en el agua, ahí nomás, frente a donde estás parado. El suelo bajo tus pies es el suelo que rompió la ciudad.

¿Y qué hicimos con él? Le echamos nuestra basura encima. Desde fines de los años cincuenta hasta mil novecientos setenta y ocho, este fue el basurero de la ciudad, hasta que la autoridad del agua ordenó cerrarlo — así que cientos de miles de metros cúbicos de desechos quedaron sellados aquí mismo, encima de la falla, encima de uno de los deslizamientos de tierra activos más grandes de toda la costa de California. Debería ser el último lugar donde alguien querría estar.

En cambio, mira hacia arriba. En un buen día, el cielo sobre estos acantilados se llena de parapentes. Esto es “the Dumps”, los basureros, una de las mejores rampas de vuelo de Norteamérica — viene gente de todas partes a echarse a correr por un acantilado y subir con el viento del mar casi doscientos metros. Ahí tienes todo el recorrido en una sola vista: la tierra que rompió San Francisco, donde después la ciudad enterró su basura, hoy es donde la gente salta al vacío por puro gusto. Regresa al auto — vamos manejando hacia el este.